Marta Thorne, Directora del Pritzker Architecture Prize y Decana de la IE School of Architecture and Design

 

La Directora del Premio Pritzker y teórica de la arquitectura Marta Thorne impartió una interesante ponencia en el marco de la jornada Worktech Madrid  que se celebró el mes de octubre, bajo el título “Cambios en el espacio de trabajo: ¿Qué es lo que realmente queremos?”. Este artículo, recogido por la redacción de DISTRITO OFICINA resume los datos más significativos de su intervención.

“El compromiso de los trabajadores para con su empresa es uno de los más preciados objetivos de las compañías actuales, que han descubierto cuán importante es sentar las bases materiales para que se produzca esta relación positiva. Está comprobado por los estudios realizados últimamente que el compromiso del empleado tiene una correlación positiva con la satisfacción en el puesto de trabajo. El dato significativo revela la importancia de la configuración del espacio y que una alta satisfacción con el espacio de trabajo se transforma en un compromiso alto con la empresa.

La realidad del mundo workplace desvela, además, que los empleados comprometidos tienen mayor control sobre sus experiencias en el trabajo. Sin embargo, existen otras variables que hay que tener en cuenta cuando las empresas se plantean cambiar sus formatos físicos, para atender a la realidad que muestran las estadísticas.

Por ejemplo, conviene recordar que la tecnología fija sigue siendo más utilizada que la móvil en la oficina, lo que vale para telefonía e informática. Cerca de dos tercios de los encuestados aseguran que trabajan en oficinas privadas individuales o compartidas, con lo que se aprecia que persisten los estilos tradicionales de trabajar a pesar de las tendencias innovadoras en este sentido. Está comprobado, por otro lado, que el contexto cultural influye en los niveles de compromiso y satisfacción por el puesto laboral.

Estos factores unidos a las tendencias de cambio dan algunas pistas de cómo funcionarán las compañías en un futuro cercano. He aquí las más significativas:

Pequeños equipos que distribuyen su trabajo de forma global y sin fronteras. Fuerzas de trabajo interconectadas. Búsqueda de la vocación “intrapreneurial” referida a aquellas personas dentro de una gran corporación que asumen la responsabilidad directa de convertir una idea en un producto final rentable a través de una asertiva toma de riesgos e innovación. Grandes empresas que operan como pequeñas compañías. El foco puesto en lo que se quiere, no en lo que se necesita. Adaptación rápida a los cambios. Innovación en cualquier sitio. Trabajo con datos en la nube. Más mujeres en roles de alta gestión o senior management. Estructuras organizativas más planas. Formatos narrativos detrás de las estrategias de comunicación. Aprendizaje democrático. Las empresas se desplazan de los beneficios a la prosperidad. Adaptación a futuros empleos y gestión.

Todos estos progresos y transformaciones que ya empiezan a funcionar con regularidad muestran la inminencia de un mundo de trabajo singular donde los procesos se constituyen como un gran ecosistema completamente conectado.