Lagranja Design consigue combinar en sus proyectos los ingredientes de un cóctel perfecto: adecuación al negocio, funcionalidad, frescura, estética contemporánea y unas gotas de humor.  Sus fundadores insisten en que no hay buen proyecto sin un diálogo previo que permita conocer las aspiraciones del cliente para aportar valor mediante el diseño.

¿Habéis realizado recientemente varias oficinas? ¿Hay una etapa para cada tipología de espacio?

Depende de cada momento. En otras épocas, hemos desarrollado más hospitality y ahora estamos haciendo más proyectos corporativos. El retail lo tenemos un poco olvidado porque nos adaptamos a cómo vienen las cosas. Esto también es una característica de Lagranja. Nuestra vocación es aportar sensibilidad y conocimiento a las empresas.

Lagranja Design
Oficinas Xcelirate de Lagranja Design

¿Os gusta la especialización o huis de ella?

Como diseñadores, nos gusta pensar que somos el punto de unión entre el negocio y la cultura. No queremos ser diseñadores puros, sino que procuramos hablar con los empresarios con un lenguaje relativo a su negocio en que nos podamos entender. Desde el punto de vista de los diseñadores, somos aquellos que intentan entrar en la estrategia empresarial, mientras que para los empresarios somos los artistas. Obviamente, hay especialización, tenemos gente en nuestro equipo con experiencia en oficinas, restaurante, producto… Pero el ecosistema es muy abierto y aprendemos unos de otros. Lo que aprendes cuando haces un museo lo puedes aplicar en el proyecto de un restaurante, o retail.

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La historia de Lagranja Design en pocas palabras…

Gerard y yo nos conocimos por medio de una beca en los años 90 para trabajar con el fotógrafo italiano Oliviero Toscani. Desde el principio, aprendimos que los proyectos han de tener motivaciones que van más allá de la estética. Han de estar fundamentados y eso implica conocer las empresas que te contratan. Contribuir con lo nuestro, obviamente, pero con un diseño que ha de aportar valor, no solo estético. Ese era el concepto cuando abrimos el estudio, hace unos años. Hemos aprendido que nos gustan muchas cosas. Nuestro equipo se compone, según el momento, de quince a veinte personas, es un ecosistema. Hay especialistas en hospitality, food and beverage, oficinas, producto… pero nos gusta que la visión sea de 360 grados porque nos permite aportar conocimiento.

Lagranja Design
Oficinas Xcelirate

¿Cómo es el cliente ideal?

Nos gusta trabajar con empresas que ya entienden que el diseño aporta valor y que no es la guinda del pastel cuando está acabado. El valor del diseño sale del planteamiento de las cosas y no solo de su formalización. Tenemos cintura para movernos por diversos temas. La especialización te hace olvidar un mundo de posibilidades. Y, además, los espacios se están hibridando. Por ejemplo, nos gusta que las oficinas sean menos oficinas y más espacio de entretenimiento y acogida. En Lagranja Design todos compartimos la pasión por el diseño. El objetivo siempre ha sido crear proyectos de los que nos podemos sentir orgullosos.

¿Os preocupa comunicar vuestro trabajo?

Las nuevas generaciones tienen la capacidad brillante de comunicar muy bien y de forma intensa. Nosotros procuramos hacer bellas imágenes de nuestro trabajo, pero no estamos esclavizados por ellas ni por las redes sociales. Hemos cambiado la página web para poder explicar nuestra manera de hacer y el porqué. Pero no somos hiper mediáticos. De hecho, tanto Gerard como yo evitamos las movidas y los actos sociales. Nos gusta tener una vida propia…

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Hotel ME de Sitges

¿Cuál es vuestro método de trabajo?

En Lagranja Design, las ideas guían los proyectos. Nosotros somos contextualistas. Comenzamos por analizarlos. Hay estudios o diseñadores cuyo contexto son ellos mismos, su mundo interior. En Lagranja Design, nos gusta escuchar a las empresas y que nos compren ideas. Entender el micro o macrocosmos que hay alrededor de un espacio que hace única a una empresa y, a partir de ahí, elaborar un proyecto. Necesitamos diálogo y paciencia para hablar, entender y empaparnos ya que vendemos servicios. Somos buenos en las distancias cortas. Cuando podemos sentarnos con un cliente y desarrollar el proyecto que quiere. Construimos relaciones que duran con los clientes…y aquí es donde Lagranja trabaja muy bien, en proyectos que nacen del diálogo.

¿El teletrabajo seguirá presente?

En el sector terciario, de servicios, la pandemia nos ha enseñado a todos que los despachos pueden estar en casa. Creemos que lo digital ha llegado para quedarse, que es bueno, nos ha dado muchas herramientas, pero también nos ha hecho añorar la oficina. La oficina debe ser un ambiente parecido a un café y, en este sentido, el diseño puede ser una herramienta clave para conseguir espacios más acogedores, más cercanos, que ofrezcan un buen motivo para ir a trabajar. El diseño vuelve a ser una herramienta potente.

Lagranja Design
Hotel Me Sitges

¿El diseño se basa en las emociones?

Nos preocupa que los proyectos tengan una raíz autentica, que no sean pura fachada. Buscamos un punto de autenticidad. Hay mil tipos de experiencias diferentes que se pueden recrear en un espacio. El diálogo entre el que encarga el proyecto y el que lo conceptualiza sirve para saber qué tipo de experiencia quieren. Creemos que hay que buscar la raíz de las cosas para entender qué queremos ofrecer.

¿Cuáles son vuestras fuentes de inspiración?

Las ideas surgen de cualquier situación. Nos gusta pescar más allá del diseño, a través de la gastronomía, las ciudades, las montañas, un paseo, una obra de arte que te engancha, una hora delante del mar en la Costa Brava, cuando piensas en todo y en nada. Las ideas tienen más valor cuando hacen poso y construyes con ellas, con tu experiencia vital. En algún momento, salen. No nos gusta mirar constantemente lo que hacen los otros.

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Headquarters de Petrol

Tenéis algunas colecciones de mobiliario propias…

Desde el primer día, hemos hecho producto, con Metalarte, Foscarini. Pero es un tema muy complejo. Hay que construir relaciones muy sólidas con las empresas, tener mucha paciencia y siempre es difícil. Presentar cincuenta cosas para que se hagan dos, no nos gusta. Simplemente, hacemos algunos productos para determinados proyectos como los que estamos haciendo ahora con Vergés. Los muebles tienen una raíz muy profunda asociada a determinados proyectos. Nacen de necesidades. De todas formas, estamos volviendo a diseñar para otras marcas y disfrutamos mucho con ello. El diseño de producto te da un poco más de libertad que el proyecto.

Habéis trabajado con cierta frecuencia fuera de nuestro país…

Tenemos pequeñas bases en Estambul y Singapur… Ahora, Turquía está en una situación complicada a causa de la inflación y el covid. Pero tenemos proyectos en marcha muy sugestivos en Turquía y en Singapur… Esperemos que la situación se normalice.

¿Cómo veis al estudio Lagranja Design de aquí a unos años?

Con muchas ganas e ilusión de trabajar y con un equipo joven que coge el protagonismo, con mucho peso. Nos imaginamos a Lagranja de aquí a diez años, renovada y llena de energía.

  • Lagranja Design
  • Pamplona 96-104, Barcelona.
  • Tel. +34 933 568 405.
  • Entrevista Marcel Benedito
  • Fotografía Lagranja Design