En el andén dirección Sarrià de la estación de Provenza se instalaron en noviembre de 2017 cinco artefactos reposadores diseñados por Antonio Bustamante y Marc Llagostera. Estos proponen un descanso corporal en una postura intermedia, una postura que no es la de quien está sentado ni la de quien está de pie. Se inspira en la que adoptan muchos viajeros mientras esperan la llegada de su tren.

Transcurrido un año se ha llevado a cabo una encuesta para conocer el grado de aceptación de estos aparatos inductores de posturas intermedias por apoyo de la zona lumbo-dorsal del usuario; estos artefactos llevan el nombre de un ángulo: 25º.

postura Bustamante

Artefacto reposador

El 25° es un diseño de Antonio Bustamante y Marc Llagostera, un artefacto reposador que colabora con el usuario en la adopción de una postura secundaria saludable. Induciendo la verticalidad del tronco al solicitar la musculatura paravertebral que transcurre a ambos lados de la espina dorsal,. Desde el nivel de la pelvis hasta la región cervical. El contacto del 25º con la zona lumbo-dorsal de esta musculatura induce una disminución de la compresión intervertebral. Ello significa que con esta postura introducimos una tracción en la columna vertebrada. Esta tracción es simétrica respecto al “fiel de la balanza” que representa la columna, y los captores del sistema postural reciben una información de equilibrio respecto al eje del cuerpo, induciendo una rigurosa verticalidad de la cabeza

La pretensión del 25° es que, instalado en lugares en los que el usuario deba permanecer durante cortos periodos de tiempo, induzca en la persona que se apoya una postura que implica un estiramiento de la espina dorsal y un reequilibrio del tronco similares a los que se consiguen con algunas prácticas de tipo

El 25° tiene una forma y una situación respecto al suelo que pretenden optimizar la adaptación de la espalda del usuario a la curva del artefacto; en este caso la buena ergonomía del objeto no consiste en que se adapte al usuario, sino en que ambos lleguen a un acuerdo postural, jugando el usuario con la posición más o menos adelantada de sus pies y el contacto más alto o más bajo con su espalda: una persona alta apoyará preferentemente la zona lumbar mientras que otra menos alta descansará sobre la zona dorsal. El 25º propone al usuario un pas de deux cuyo objetivo es el cómodo reposo de este durante cortos periodos de tiempo en una bipedestación asistida por apoyo lumbo-dorsal. gimnástico.

Sobre comodidad y salud

Las posturas cómodas no siempre son saludables: la persona sentada ante el ordenador en postura simiesca no suele quejarse de incomodidad mientras esa postura patógena va trabajando pacientemente la elaboración de una hernia discal que se presentará más adelante. Y tampoco las posturas saludables son siempre cómodas: muchas posturas de yoga resultan inconfortables a los no practicantes.

Un aparato reposador para el público ha de pretender serle útil a la mayoría de este público, y para ser útil debe resultar cómodo; pero sería una lástima que no se aprovecharan estos momentos de cómoda espera para mejorar la salud postural del usuario, como pretende hacerlo el 25° gracias al contacto, tan simétrico, con la musculatura paravertebral.

postura Bustamante

La eficacia de la utilización del 25° puede comprobarse tras una utilización de unos diez minutos: si antes y después se controla la capacidad del cuerpo del usuario para torsionar el tronco manteniendo fija la pelvis, resulta significativa la mejora del ángulo de torsión en casi todos los experimentadores; esta mejora se pone más claramente de manifiesto si el usuario se apoya durante veinte minutos en el 25º. También se ha podido observar en algunos experimentadores una mejora del ángulo que forma la línea recta que pasa por las dos pupilas y la línea recta que define la inclinación de la cintura escapular. Todas las consecuencias del uso del 25° van en el sentido de enderezar el tronco y la cabeza del usuario. Pero las buenas intenciones de este aparato reposador no necesariamente han de ser apreciadas positivamente por los usuarios, y de ahí el interés de la encuesta realizada por Count Transport S.L. a petición de FGC sobre la valoración que los viajeros han tenido de los 25º instalados en la estación de Provenza.

La encuesta a los usuarios

Las personas encuestadas fueron 619 usuarias y usuarios de la estación de Provenza en sentido ascendente. Estas personas esperan a su tren sentadas, de pie, apoyadas en la pared o apoyadas en los 25º. La fuerza que tiene la imagen mental de un banco como objeto para descansar es inveterada y está muy arraigada en el inconsciente colectivo: en un banco se reconoce la comodidad, el descanso, pero el 25º es un producto novedoso que nadie puede reconocer cuando lo ve por primera vez.

Para evaluar la eficacia postural del 25º contamos con la colaboración de muchas personas que experimentaron una estación de postura apoyada; algunas no sabían para que podía servir el modelo de prueba hasta que se les explicaba que se les pedía realizar la experiencia de estar apoyados en él durante un rato. Antes de darles las instrucciones se les preguntó a estos experimentadores qué creían que pudiera ser el modelo de prueba y ninguno imaginó que era un apoyo lumbo-dorsal: unos no sabían para qué pudiera servir y otros imaginaban que se trataba de un aparato para aparcar bicicletas. Dada la rigurosa novedad del 25º, el asunto de su apreciación estética por parte del usuario reviste especial interés, pues si bien cabía esperar una buena aceptación desde el punto de vista de la comodidad y de la utilidad del producto, nada nos permitía estimar el grado de aceptación que pudiera tener desde un punto de vista estético.

Si no es bello, no vale

Asumimos la creencia de que un diseño que cumple las condiciones funcionales que se le exigen, no es aceptable si no es bello. Suponemos que algo ha debido fallar en el proceso si la solución de las condiciones físicas, de uso y de fabricación no ha generado, además, belleza. Por eso, nos parece interesante la parte de la encuesta que trata de la percepción de los clientes, que pueden evaluar la comodidad, la estética y la utilidad de los 25º instalados en la estación de Provenza con notaciones que van de 0 a 10, de ”muy malo” a “muy bueno”. La evaluación de estética es de 7,29 y está 0,32 por debajo de la de utilidad y 0,24 por debajo de la comodidad. Estas diferencias son suficientemente pequeñas como para permitirnos estimar que la apreciación de la estética del 25º ha sido del mismo orden de magnitud que la de la comodidad y la de la utilidad. Algo parecido se observa en las evaluaciones de “malo” y “muy malo”, que en estética han otorgado un 4,1% de las personas encuestadas; al 95,9% restante el apoyo le ha parecido suficiente, buena o muy buena la estética del 25º.

postura Bustamante
Ana Velázquez, Antonio Bustamante y Emilio Castejón

Entendemos que el usuario que ha apreciado las cualidades del diseño del 25º no ha hecho distinciones entre comodidad, utilidad y estética en su evaluación global del producto. Uno de los datos de esta encuesta que nos parece revelador de la buena acogida de este aparato reposador es el del porcentaje de clientes que acostumbran a esperar el tren apoyados en él: un 22,9% de viajeros descansan en este aparato reposador que induce verticalidad y simetría en la postura del tronco y cabeza del usuario.

Y lo más sorprendente que encontramos en la encuesta es que de los viajeros que han probado el 25º haya un 41,1% que lo prefieran al banco: entre los clientes que lo han probado, este aparato inductor de posturas intermedias (posturas que no son ni sedestación ni bipedestación) le ha quitado un 41,1 % de partidarios a la postura sedente. Esta observación invita a seguir investigando en aparatos reposadores que induzcan posturas intermedias sanas