La invitación del Salone del Mobile de Milán, mediante el proyecto “Living nature. La naturaleza del habitar”, organizado en la pIaza del Duomo durante los días de la muestra, a reconciliarse más estrechamente con nuestro entorno es una propuesta de belleza emocional y multisensorial, para reflexionar sobre las posibilidades de la sostenibilidad en la vida contemporánea. 

 


La 57ª edición del Salone Mobile se vuelve el centro de atención en una cuestión clave para la planificación de hoy y mañana: cómo la creatividad y la innovación pueden conciliarse con el respeto y la integración con la naturaleza, el control sobre el consumo, el uso de materiales y técnicas sostenibles, renovables y no contaminantes. Del 17 al 25 de abril, en la Piazza del Duomo, frente al Palacio Real, el Salone ofreció a la ciudad el proyecto “Living nature La naturaleza del habitar”, desarrollado junto con la firma internacional de diseño e innovación Carlo Ratti Associati (CRA).

 

“Living nature. La naturaleza del habitar”


Una exposición acristalada de quinientos metros cuadrados, diseñados con criterios de ahorro de energía, albergan cuatro microcosmos naturales y climáticos que permiten que las estaciones del año coexistan al mismo tiempo, una al lado de la otra. Los visitantes pueden sumergirse en el encanto de la naturaleza y experimentar cambios a través de las cuatro áreas: invierno, primavera, verano y otoño.

Cada temporada se convierte en una oportunidad para atrapar nuevos colores y escenarios: desde el blanco de la capa de nieve invernal hasta los sutiles tonos de la primavera, desde los vivos colores del verano hasta el amarillo y el naranja del otoño.  Objetos familiares con un diseño atemporal echan un vistazo a estos espacios de belleza enrarecida con sugerencias domésticas y de diseño. Living Nature es un pequeño universo inteligente y sostenible que alberga cuatro ecosistemas. Veintitrés especies de árboles altos encuentran aquí condiciones perfectas de luz y temperatura y un hábitat ideal en relación con la estación.

Caminando por el invierno te encuentras con dos especies diferentes de arce, y el abedul del Himalaya, el abeto oriental y en dos variedades de pino – pino sylvan y pino de Austria. En el espacio dedicado a la primavera, se puede disfrutar del espléndido espectáculo del manzano en flor japonés y del cerezo tibetano “Branklyn”, ambos en flor, pero también de la igualmente encantadora magnolia de Loebner.

El escenario se completa con la floración del mirabolan, el cercidifillo y dos variedades de amelanchier. En el área de verano también está el roble inglés, el aliso negro y el tilo, y se puede disfrutar del verde brillante del arpino blanco y el dicksonia. Finalmente, en el campo reservado para el otoño, la manzana de floración “Rudolph”, el arce japonés y la parrozia muestran sus colores cálidos.