Mejorar la productividad de los empleados es un objetivo clave para las empresas de cualquier tamaño. Si buscamos estrategias para que los espacios de trabajo puedan apoyar ese objetivo, lo más inteligente es aumentar la ventilación para mejorar la calidad del aire de la oficina.

Para los gerentes de instalaciones encargados de controlar los gastos operativos, es esencial buscar formas de mejorar la productividad de los empleados. No es ningún secreto que el medio ambiente tiene un gran impacto en los trabajadores. De hecho, los empleados identifican una temperatura incómoda en la oficina como una distracción importante. Sin embargo, es importante darse cuenta de que la temperatura no es el único componente de la calidad del aire de la oficina que afecta la productividad. Los altos niveles de humedad y CO2 dificultan la concentración y reducen la función cognitiva.

De hecho, en los típicos edificios de oficinas, la ventilación es inadecuada y la calidad del aire es deficiente. Veamos los hallazgos recientes sobre la calidad del aire y la productividad y lo que se puede hacer para solucionar la situación.

¿Por qué la ventilación en el lugar de trabajo es un problema tan grave?

El problema de la mala calidad del aire en los edificios de oficinas tiene sus raíces en la crisis energética de los años 70. En un esfuerzo por ahorrar energía, los edificios se sellaron para reducir las fugas de aire caliente y frío hacia el exterior. Las tasas de ventilación en el lugar de trabajo también se redujeron para reducir las cargas de HVAC (Heating, Ventilating, Air Conditioned). Desafortunadamente, esas acciones crearon un nuevo problema: una acumulación de contaminantes del aire interior y un aumento de los síntomas de “edificio enfermo” para los ocupantes.

La investigación sobre ventilación laboral y productividad de los empleados.

Muchos estudios han encontrado vínculos entre la mala ventilación, la calidad del aire interior y la salud. Sin embargo, la investigación recientemente publicada en Harvard Business Review fue un paso más allá para demostrar una relación clara entre la mejora de la ventilación y la función cognitiva de los trabajadores.

Los investigadores, liderados por profesor Joseph Allen, director del programa Healthy Buildings de Harvard, realizaron un estudio con trabajadores en un ambiente controlado, donde variaron las condiciones de calidad del aire (desde condiciones típicas que apenas cumplían con los estándares mínimos hasta condiciones optimizadas con niveles de ventilación duplicados) y midieron los cambios en el comportamiento y el rendimiento.

Respirar mejor ayuda a trabajar

Específicamente, variaron los niveles de COV (compuestos orgánicos volátiles) y dióxido de carbono en el aire para ver cómo los cambios afectaban la función cognitiva de los trabajadores, un indicador de la productividad de los empleados. Descubrieron que la toma de decisiones, la creación de estrategias y la planificación mejoraron cuando los trabajadores respiraban mejor.

Los investigadores ampliaron su estudio para medir el trabajo de los empleados en edificios “certificados ecológicamente” que proporcionaban una buena eficiencia energética y una buena ventilación. Descubrieron que los trabajadores en los edificios “verdes” se desenvolvían mejor en las pruebas cognitivas.

¿Qué cuesta mejorar la ventilación de la oficina?

La mejora de la calidad del aire con una mayor ventilación se puede hacer a un costo relativamente bajo. De hecho, los investigadores mencionados anteriormente descubrieron que el costo de duplicar la ventilación para alcanzar niveles óptimos de calidad del aire sería inferior a 40 € por persona por año e incluso podría ser inferior a 10 € por persona con el uso de sistemas HVAC de alta eficiencia.

Comparemos ese costo con el estimado de 6000 € por persona por año que las investigaciones muestran que las compañías pueden ganar en mejoras de productividad simplemente duplicando la ventilación en el lugar de trabajo.

INFORMACIÓN: ARISTA AIR CONDITIONING GROUP
ILUSTRACIÓN: DISTRITO OFICINA